Estándares y lineamientos  

Grupos de buceo de seguridad publica

Necesitamos estándares nacionales? 

 Formar un grupo de Seguridad Pública requiere un esfuerzo monetario y educativo. Ambos factores son claves para el éxito; más aún, mantener un grupo ya formado requiere al menos un flujo constante de recursos.  

En este ensayo, quiero discutir las adversidades que representa la formación de estos grupos. Como regularmente sucede, la mayoría de las decisiones son tomadas a nivel administrativo por individuos que carecen de los conocimientos necesarios en estos temas, carecen inclusive de una idea general de los peligros a que los buzos y rescatistas se ven sometidos en su trabajo. Es por ello que todavía vemos en Latino América que los grupos mejores preparados, son grupos civiles que de alguna manera procuran mantener una educación continua, dotados con equipos en las mejores condiciones posibles.  

En el sector público generalmente ocurre lo contrario. Es por ello que incluir al personal administrativo, el “tomador de decisiones”, en los cursos de preparación teórica es importante, así la administración comprende los riesgos asumidos por el grupo de seguridad pública. 

 La primera propuesta es diseñar unos estándares nacionales con los mínimos requerimientos, estos grupos son sometidos a riesgos diferentes que un buzo recreativo o un guardavida. Posiblemente el riesgo podría estar inmerso en el área de buceo comercial, aunque no igual. 

Los grupos de seguridad pública se encuentran por los momentos en un área gris, hay una amalgama de técnicas que fueron desarrolladas por el buceo científico- arqueológico, por el buceo comercial, por la ciencia forense e inclusive por el buceo recreativo civil. Por lo que es difícil enmarcar a estos grupos en un determinado sector y, se requiere que estos se rijan por sus propios estándares. 

La elaboración de estándares debería ser a nivel nacional con unos mínimos requisitos y, la elaboración de los lineamientos de operaciones debería ser emitida por grupos de acuerdo a sus circunstancias; por ejemplo, un grupo policial, de bomberos o civil. 

Esta discusión no es nueva, pero son temas que hay que abordar: definir qué es seguridad pública, cuáles son nuestras actividades, quién las desempeña y bajo que riesgos. 

Todos los integrantes de estos grupos deben de gozar de un seguro médico que les permita tratar cualquier enfermedad física o psicológica derivada de la actividad. Parece una empresa dantesca, pero el buceo civil se normó bajo estas mismas circunstancias logrando un nivel de excelencia y que evoluciona constantemente por acuerdos entre sus actores principales, las escuelas de buceo. Empero, nuestros acuerdos deberían ser entre los civiles, los policías y los bomberos (entre otros) para llegar a unos mínimos estándares de seguridad, para que luego cada equipo elabore sus lineamientos operativos. 

Los lineamientos operativos son necesarios, esto garantiza no solo la operatividad y el análisis de riesgo, también implica conseguir más fácilmente financiamiento para mantener el grupo funcionando. 

A este punto, existen ciertos estándares elaborados por las agencias recreativas que han asumido el papel de líderes en el sector público. Estos mismos estándares pueden servir como base de discusión para su elaboración, ya hay un camino recorrido, tan solo queda tomar las riendas y comenzar a trabajar.

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